Albergue Don Quijote
A 0.03 km
StardustHouse — Directorio de Albergues y Hostels en España
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Albergue Santiago Apóstol es un albergue turístico situado en Arzúa, destinado a peregrinos del Camino Francés hacia Santiago de Compostela, ofreciendo instalaciones básicas para el descanso y el mantenimiento personal durante la ruta jacobea.
Ubicado en Avda. de Lugo, 107, 15810 Arzúa (A Coruña), a 35 km de Santiago, en la última etapa del Camino Francés, el albergue forma parte de una villa con todos los servicios necesarios y acceso a áreas recreativas y patrimonio jacobea.
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Mi grupo optó siempre por los albergues públicos excepto en este caso por el hecho de que preferíamos la comodidad de un albergue privado tras una ardua y costosa etapa de no menos que 30 km. La comodidad que anhelábamos brillaba por su ausencia. Recomendamos encarecidamente los albergues públicos aunque tengas que madrugar más.
Duchas sucias y escasas que provocaron grandes charcos dentro de la habitación ya que estaban instaladas en el interior de esta. Cabe destacar el moho de las cortinas de el baño de discapacitados al que tuvimos que recurrir por el hecho de que eran justamente escasas.
Tras la aventura que supuso ducharnos tuvimos la grandiosa idea de hacer uso de las instalaciones de cocina y el menaje que proporcionaba el albergue. Tuvimos que fregar las ollas y utensilios de cocina previamente a cocinar con nuestro propio estropajo porque el que se nos proveyó ensuciaba más de lo que limpiaba. Cuando nos pusimos a comer la pasta una de las integrantes del grupo corrió el riesgo de saltarse su dieta vegetariana llevada a cabo desde hace 5 años por el hecho de que una LARVA se presentó entre los macarrones de su plato. Cabe aclarar que la comida era comprada recientemente del supermercado por lo que llegamos a la conclusión de que el bicho provenía del extractor o de la sal de uso común.
Con las esperanzas puestas todavía en el albergue decidimos hacer uso de la lavadora. (nombre inadecuado, mejor ensuciadora) La ropa terminó oliendo igual o peor que cuando entró a la ensuciadora. Pero terminamos con una diferencia de 4 euros menos en el bolsillo. Tras este acontecimiento quisimos secar la ropa como se pueden imaginar la cosa no fue a mejor. (Nombre inadecuado, mejor mojadora). Si hubiésemos secado la ropa a soplidos se hubiese secado antes y seríamos 4 euros más ricas. Menos mal que había un tendedero pero lástima que llovió y que el toldo que había por arriba estaba roto.
Como único punto positivo habría que remarcar que la recepcionista fue amable y la dueña subió a limpiar el baño cuando unos compañeros de la habitación se lo pidieron estando ella muy ocupada con otras tareas.
Llegamos tarde al albergue después de caminar 30 km y Teresa nos dejó comer en su restaurante, además de eso nos dejamos un Apple Watch y ella nos lo mandó en un transporte de maletas y super atenta y encantadora, gracias por la amabilidad y el cariño Teresa! Espero volver pronto para verte!
El albergue tienen buena ubicación.
Los aseos están muy descuidados y las instalaciones bueno básicas.
Tuvimos la mala suerte de tener un grupo de 60 adolescentes que no tenían ninguna educación y eran muy sucios pero claro eso no es culpa del alojamiento pero realmente los aseos necesitan un lavado de cara.
Sabanas de papel, mantas con bastante polvo y no hay enchufes
El personal muy amable eso sí.
Albergue normal, brilla en exceso. Los baños son mejorables, pero la cocina, la sala de estar, la terraza y el bar hacen que sea un antro cómodo para descansar
Increíble lugar. Fuimos 3 amigos a disfrutar de las maravillas del camino De Santiago. Con las cualidades que nos caracterizan fuimos desprendiendo alegría en toda nuestra aventura. No hace falta recalcar que íbamos a la aventura y con maletas de 8kg como los auténticos peregrinos, mi amigo llevaba hasta piedras. Pero todo se torció al llegar a Arzúa donde los turigrinos no habían dejado ni las alfombras pa dormir y eso que ellos iban sin mochila, mejor no opinaré. Bueno pues tras llegar en ayunas después de 35 km sin parar y un dolor hasta en el cielo la boca nos vimos con una mano alante y otra tras. Tiramos de contacto, Josu, el alcalde del pueblo… pero nada. Pero Santiago nos ayudó y nos mandó a Teresita para salvarnos de la noche fría y oscura que nos deparaba. Una mujer encantadora, un cielo y gracias a ella pudimos ducharnos, beber cerveza y descansar. Si os veis en una situación similar a la nuestra, este es el mejor sitio al que podéis acudir. Increíble.
He pasado una noche con unos amigos en este albergue y con la mano en el corazón puedo decir que he dormido mejor que en mi casa. Después de andar 35 km con la rótula dislocada pudimos llegar al pueblo. Una vez allí el capitalismo hizo de las suyas y nos puso de patitas en la calle ( este camino cada vez pierde más su ausencia) Gracias a nuestra astucia pudimos contactar con Teresita, la mujer que estaba en recepción que próximamente se convertiría en nuestra abuela durante la aventura. Nos dio cobijo y nos cerró más tarde el albergue para que pudiésemos disfrutar y bebernos unas Cervecitas con nuestro compadre Yosu. Gracias a Teresita siempre te recordaremos.
ASQUEROSO. Los baños son tercermundistas, la limpieza brilla por su ausencia. 3 baños con ducha por cada habitación (para 25 personas). Los colchones son nudos de muelles y están sucios con tierra. No hay enchufes cercanos.
El peor sitio en el que he estado nunca.
No soy de quejarme, pero realmente me dio un poco de mala impresión este lugar. Me quedé ahí y no pedí devolución del dinero porque vine a hacer el camino para una fecha muy concurrida y no encontré sitio en ningún otra parte. El lugar está muy sucio, muy descuidado, las sábanas y los colchones están totalmente sucios, los baños tienen hongos, parece como si no les asearan nunca y la atención es mala. Realmente es el peor albergue que he visitado durante el camino, me da un poco de pena tener que dejar este comentario pero es que es el dinero de las personas, esto no es gratis.
Pasamos una noche en el mes de junio con 50 alumnos en este albergue. Nuestra experiencia fue negativa en cuanto a las instalaciones con muy pocos aseos y duchas; además, la limpieza no es la mejor...
Sí hay que destacar, en el lado positivo, la cena que nos ofrecieron (las costillas estaban geniales), el picnic del día siguiente y el trato de la dueña (una mujer encantadora).
Nos han hecho esperar 1 hora para entrar en las habitaciones, cuando hemos entrado hemos podido ver que los sofás de la sala de espera tenían garrapatas. Solo tres baños con tres duchas y tres vateres para 30 personas los cuales están lleno de humedades y suciedad. Por no hablar de las literas, que están repugnantes, con oxido y sin sábanas (solo un papel transparente que se rompe con facilidad y que no nos han distraído del asco que dan los colchones). Si no te traes saco de dormir olvídate de poder conciliar el sueño pues con todos los seres vivos que habitan ahí dudo mucho que puedas dormir sin ser devorado por picaduras de las chinches. Hablando de la cocina, el microondas está en mal funcionamiento y los cubiertos (sucísimos) solo se pueden lavar en un fregadero (sucísimo) con un estropajo (más sucio todavía). Además el restaurante de abajo dio bastante que desear, la tetera en la que calentaban la leche tenia roña y no nos pusieron lo que prometían en el menú ni en la cena ni en el desayuno. Además pude ver como el rollo de papel de cocina que tenían en la barra del bar estaba podrido y lleno de moho y humedades. Me gustaría ver si esta sitio seguiría abierto tras una inspección de sanidad, así que si valoras tu higiene no vengas nunca.
Mucho que desear, el peor albergue de todo el camino.
Le pongo 5 estrellas por que no puedo ponerle más.
Mi experiencia en este albergue ha sido excelente. Las habitaciones estaban siempre impecables, muy limpias y ordenadas, lo cual se agradece muchísimo. Se nota que cuidan cada detalle para que los huéspedes se sientan cómodos.
El dueño es majísimo y muy amable, siempre disponible para ayudar y hacer que la estancia sea aún más agradable. Además de dejarte repetir de comida cuando quisieras. Sin duda, un albergue que merece las 5 estrellas. ¡Totalmente recomendable y con ganas de volver!
Las habitaciones eran un poco simples y los baños un poco descuidados pero los dueños son súper majos. Sinceramente todo lo malo de las habitaciones se compensa por el trato de los dueños. No les pongo más estrellas porque no se puede.
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